post

Reflexión de Carlos #2

La idea era dejar por acá algunas lineas antes de mi cumple, pero la verdad es que entre el trabajo y las pocas ganas que he tenido por escribir se me ha ido el tiempo.

¿Por qué tengo un pinche impedimento que me hace no poder querer a quien me quiere? No entiendo porque y a pesar que le doy vueltas al asunto siempre regreso a donde mismo. Culpare a los Dioses por este terrible desequilibrio emocional que me viene afectando desde siempre.

Te dices: Me marcharé a otra tierra, otro mar, a una ciudad mucho más bella que lo que esta pudo ser o anhelar (…) ¡Ah! ¿No comprendes que al arruinar tu vida entera en este sitio, la has malogrado en cualquier parte del mundo?

Ahí comprendí qué no importa a donde vaya o de donde venga, ni con quien haya estado en el pasado. Soy yo quien tiene el control de mi destino, solo yo puedo decidir si es que quiero subir o bajar, perderme o ser luz, vivir la vida que me ha tocado y explotar todo al máximo. ¿Qué importa quien ha sido mi pasado o a quien he disfrutado más? Seguro yo solo soy un mal día en la vida de esas personas, algo que pudo ser y nunca maduro.

¿Pero por qué sigo pensando en ella? La persona que puede dormir plácidamente a pesar de mis ganas por llorar cuando la luna esta en su máximo esplendor. No entiendo qué es lo que tu persona proyecta en mi o mejor dicho, ¿qué es lo que siento cuando estoy a tu lado? Las ideas transitan vagamente y yo solo puedo asentir, todo es color rosa y la vida es por un pequeño instante bonita, hasta que decides desaparecer, justo en el momento que mas te necesito, cuando creo que por fin te quedaras.

Al día siguiente siento asco de mi persona, me miro al espejo y lo único que logro ver es alguien que ha dado todo por un puñado de tierra.

Speak Your Mind

*