post

Caminando

¿Como iniciar algo que no tiene inicio? Podría ser algo como:
“Había una vez en un reino muy lejano” y quizá terminar con “Vivieron felices para siempre”, aunque para siempre hay quienes opinan que es mucho tiempo.

Yo te vi en medio de la nada, estabas perdida y buscabas ayuda, gritabas pero el silencio era más fuerte que tu, entonces nadie te escucho, pero yo pude. Me di cuenta que necesitabas ayuda, no, no estabas loca, solo habías sufrido en demasía. Al principio mis palabras eran como garabatos para ti, no entendiste porque razón un completo extraño te había extendido la mano, yo te propuse caminar juntos un momento, ver que podría suceder, quizá nuestros pasos serían rítmicos, podríamos hacernos compañía y después veríamos que hacer.

Conforme la caminata avanzaba tu cedías de a poquito, me ibas contando sobre tu vida, sobre tus gustos, de pronto me hablaste sobre el, esa persona que te hizo llorar, el maldito que arruino tu maquillaje cuando te enteraste de sus canalladas. Sinceramente no podía dejar de pensar como es que alguien era capaz de hacer llorar a una mujer tan linda como tu, ante mis ojos no tenías defecto alguno, salvo quizá el hecho de aceptar ayuda de un completo extraño, pero vamos, no iba a llevar eso a conversación dado que el extraño era yo mismo.

Pudimos haber usado el transporte publico para llegar mas rápido a nuestro destino, pero caminamos por varias cuadras, yo me sentí muy agusto compartiendo contigo, siempre había soñado que alguien estaba ahí para escucharme y para compartirme sus problemas, alegrías, etc.

Perdí la cuenta de cuanto caminamos juntos, lo ultimo que recuerdo es que diste la vuelta sin siquiera despedirte de mi, yo tenía que seguir derecho, no pude seguirte, no quise hacerlo, solo me quede ahí parado observando como poco a poco te alejabas hasta que tu silueta se perdió. Por un momento sentí frustración al no saber porque habías tomado esa decisión, llore como un niño al que le desprenden de su mamila, justo en ese momento alguien se acerco a mi.

– Hola, ¿Por qué lloras?
– Es que me acaban de romper el corazón.
– Vamos camina conmigo, quiero escucharlo todo.

Y seguimos caminando por mucho tiempo.

Moraleja: No hay moraleja, solo hay que vivir la vida de a poquito, sin prisa, supongo…

Speak Your Mind

*